2026-08-17 · regulation

Ferrari es la única ganadora en la tormenta bursátil del motor europeo

La difícil situación del sector en Europa

Las dudas y los malos resultados prolongan el castigo a las grandes en el 2026

La reciente temporada de resultados en el motor europeo confirma la tendencia. Son tiempos de sufrimiento, entre males propios por decisiones erróneas, inversiones truncadas y necesidad de recortar, además de una competencia china que ronda ya el 10% del mercado. Con resultados a la baja, las dudas se reflejan desde hace tiempo en bolsa con fuertes caídas. En el balance del año solo sobrevive Ferrari, que se sobrepone incluso a la polémica del lanzamiento de su primer eléctrico, el Luce.

El sector va a contracorriente de los máximos que se viven en los mercados. El inversor castiga la reducción de los márgenes por los mayores costes y aranceles, que menguan los beneficios; una electrificación que obliga a fuertes inversiones que no se traducen en demanda, y la mayor competencia china, que roba ventas, repasa Josep Bertrán, de EAE Business School. En este panorama, hasta junio solo Ferrari gana más –1.938 millones (8%)–, con más facturación, y mantiene su margen operativo bruto por encima de un envidiable 30%. "El mejor comportamiento se debe a varios factores. El precio no constituye una barrera de entrada para un cliente que busca exclusividad. El aumento de los costes puede trasladarlo al precio de venta sin afectar a la demanda. También tiene una buena situación financiera, un buen comportamiento del beneficio por acción y no le afecta la competencia china", expone Bertrán. Su enfoque más cercano al lujo la beneficia: se la llega a ver más como Hermès que como Volkswagen.

Esto se traduce en bolsa, con una mejora de la cotización del 12% en el año. No es para tirar cohetes, pero sirve para desmarcarse. Sale así del bache que dejó su primer eléctrico tras las dudas al lanzarlo, con muchos augurando un fracaso. Según avanzaba Financial Times , ya ha vendido las 500 unidades previstas para el año. La marca habla de buena acogida. En parte, los clientes juegan con la idea de que comprar el eléctrico les dé prioridad en la lista de espera para otros modelos más codiciados: mientras el Luce vale medio millón de euros, el F80, uno de sus últimos lanzamientos, está en 3,6 millones.

Los chinos exportan más en plena caída de su mercado, una mayor competencia que presiona las cuentas

En el resto de compañías manda la apatía. China golpea por dos lados. Primero por la competencia que trae a Europa. Tras años de guerra de precios, el mercado chino se contrae, y las marcas asiáticas vuelcan en Europa los coches que no venden en casa. "Este giro acelerado intensificará la presión. A menos que las autoridades europeas eleven las barreras de entrada, los fabricantes podrían enfrentar una caída de varios años en ventas, empujando a algunas a una crisis", advierten desde Bank of America. Tendrán que abaratar precios y ganar menos. En el otro lado, el mercado chino es un dolor de cabeza para los europeos. La primacía de las marcas locales y la caída de las ventas afecta especialmente al lujo de Mercedes, BMW o Porsche, que perdieron entre un 20% y un 30% del mercado en la región en el primer semestre. El éxito de Ferrari no es replicable. Pagan también unas fuertes inversiones en electrificación que no se han traducido en ventas. En bolsa, BMW cede casi un 40%, y Mercedes, el 25%. Porsche, la que menos cae en bolsa (-3%), tras ajustes y años sufriendo el desplome chino, en las últimas cuentas registró menos ventas, pero con más beneficio, gracias a una estrategia que apunta a vender coches más caros y con mejor margen, como el 911. Puede ser su receta. También recortar: planea borrar 5.000 empleos. BMW le sigue con 8.000.

Lucas Pozza, analista de Scope Ratings, explica que el gran riesgo no es la pérdida de cuota de mercado, sino que el descenso de las ventas reduce "la capacidad de absorber los costes fijos" y la rentabilidad. "Los fabricantes han de­sarrollado su capacidad productiva y organizado sus inversiones y estructura laboral sobre unos volúmenes de producción más elevados". Con menos ventas y pugna en los precios, crece la presión sobre el beneficio, si hay.

En el terreno bursátil, la más bajista es Stellantis, pese a que en el semestre volvió a ganar dinero –670 millones–, al comparar con un 2025 de enormes pérdidas por los aranceles y su reestructuración, decepciona en otras partidas y tiene el dividendo suspendido. La dueña de Fiat o Peugeot se deja la mitad del valor en el año. El gran golpe llegó en febrero, cuando se hundió un 25% al reconocer cargos de 22.000 millones por el freno a la electrificación. La caída se ha profundizado, pendiente de que los planes de Antonio Filosa surtan efecto para acabar con años de resultados a la baja, gamas extensas y reducciones de costes, mantiene dos almas, una europea y otra americana (Jeep, Dodge...), y hoy apuesta por Norteamérica, donde logra mejores resultados.

Stellantis es la más castigada: con un pie en Europa y otro en América, hoy crece más al otro lado del charco

Volkswagen, el otro gigante, se deja casi un 30%, igual que la caída del beneficio en el semestre, a 3.100 millones. De nuevo, sufre por China, donde pierde un tercio del mercado, EE.UU. y el menor margen. Tiene una gran duda por despejar: el plan de 100.000 bajas que baraja, lo que hace dudar sobre su coste e impacto en el beneficio. Será "doloroso", pero puede hacerla "más competitiva", creen en Bank of America. "Todos los fabricantes se enfrentan a presiones en los precios, la compresión de márgenes y una competencia mayor de China, pero está más expuesta por sus costes relativamente elevados y sus peores resultados en China, de quien depende en gran medida para obtener ingresos y beneficios", dicen en Scope Ratings. En el caso de Renault, menos expuesta al extranjero, se deja un 20%. Vive un tirón eléctrico que habrá que ver si se traduce en mejora de beneficio ya que dejan menos margen.

"Competir solo a través de la reducción de costes es una batalla perdida", advierte Bertrán. Recuperar la confianza del mercado va más ligada a una mejor calidad-precio que los chinos. O a que la UE fije más barreras arancelarias, añade. Mientras Bruselas explora si hay que tasar más a los pujantes híbridos chinos, el dolor sigue.

More stories